BARRA DE PESTAÑAS

25 mar. 2012

1 al 10/3/2012- Pai – Provincia de Chiang Mai- TAILANDIA


Aprovechando que Nico, el italiano, tenía que ir a Pai, me monté en la parte de atrás de su pick-up y pusimos rumbo Pai. Unas 3 horas, y 760 (!!) curvas después, llegamos a Giant Guesthouse Pai. Al llegar, inmediatamente me sentí SUPER comodo de nuevo. Un guesthouse con Bungalows de madera independientes, con cocina para inquilinos y las mismas ventajas de su homónimo en Chiang Mai, té, café y bicicletas.  Pai es un pueblito muy pequeño, formado por casi 5 calles que se cruzan perpendicularmente formando otro cuadrado seccionado, donde se respira un aura hippy bastante interesante. Como todos los sitios “hippies” donde llego, se ve que la comercialización ha llegado también, y no deja de convertirse en otro tipo de turismo, más relajado y más buena onda, pero turismo después de todo, y en un país com Tailandia, donde es difícil encontrarse “aislado del turismo” no se podía esperar menos. Aún así, me gustó mucho, pueblito pequeño, música en vivo en todos los bares,  y un buen ambiente que hace que viajeros lo elijan como un buen sitio para descansar una semana, un mes, o como más de uno en Pai, unos cuantos meses.
Aunque Pai está supuestamente metida dentro de las montañas, en medio de la jungla, la época en la que he visitado este pueblecito encantador no es la correcta. He llegado en época seca, por lo que las montañas ya no tienen el color VERDE BRILLANTE que esperaba ver, y eso unido a las quemas que se realizan en la montaña, hizo que el paisaje se viera bastante perjudicado, o que ni siquiera se viera. En época seca, las tribus de las montañas de Tailandia tienen la costumbre de quemar el monte, rastrojos y enredaderas son eliminadas, dejando un paraje un poco desolador. Solamente arboles, un poco pelados ya que ahora estamos en invierno y época seca, y sin el verdor que caracteriza una verdadera jungla. Según pude enterarme, las quemas también son en gran parte fomentadas por los políticos, a modo de corrupción, para conseguir más dinero, o lavar el dinero justificando pagos que luego nunca existen: bomberos, servicios sociales o ayuda a los campesinos… Cometí el error de ver fotos de Pai cuando es época buena, o no hay quemas, y la verdad es que es para echarse a llorar un poco. El humo creado por las quemas se asienta en los valles de la montaña, lo que hace que siempre haya una neblina constante en el aire, las vistas no existen ya que están cubiertas por humo y en general el lugar pierde un poco de magia. Aun así, y con todo el problema de las quemas diarias, la estancia en Pai fue increible. Un dia antes de salir conoci a dos chicas españolas, Cristina y Mayra, de Valencia, a las cuales me volví a encontrar en Pai, convirtiéndose en compañeras de aventuras allá por donde fuéramos. También conocimos a un chico de Barcelona ( como veis Tailandia está LLENA de Españoles), Francesc, que venía viajando POR TIERRA desde España!! A MI LA HISTORIA DE FRANCESC ME DEJÓ FLIPADO!!
Hace un año decidió salir por tierra, cruzando Francia e Italia, pasó a Grecia en Barco, y llegó de nuevo en barco a Turquía. De ahí, Iran, Pakistán, India, Nepal, Tibet, China, Vietnam, Camboya, Laos y ahora estaba en Tailandia, de camino a continuar hacia el sur y proseguir su viaje, increible! ( Me dio un poco de envidia de la sana, no nos vamos a engañar).
                Durante mi semana en Pai no paramos de hacer cosas. Mayra, que venía para viajar solamente 1 mes y medio, tenía muchísimas ganas de ver y hacer cosas, y la verdad que agradezco un montón que me haya pinchado un poco para ir con ella a los sitios, a todos sitios con la motito y disfrutando un monton del entorno, con la máxima libertad posible. Cascadas, aguas termales por todos lados, y paseos por el pueblo rellenaron la mayoría de mis días. Uno de los días, decidimos irnos Francesc, Mayra y yo ( Cristina se habia vuelto a Chiang Mai para arreglar unos papeles) en moto hasta un pueblo a unos 40kms, Sopong. Visitamos un par de aldeas un poco más perdidas y nos dimos un vueltón por las montañas, intentando alejarnos lo máximo de la civilización. Las fotos de paisajes como veis están un poco perjudicadas por la constante neblina causada por el humo de las quemas, pero en general os puedo asegurar que el paisaje es increible. Sigo con la espina clavada de volver JUSTO después de la época de lluvias, para verlo en su mejor momento. 
El último día, Mayra y yo decidimos irnos a montar en elefante. Mas que el hecho de montarnos en elefante, a mi lo que me apetecia era simplemente abrazar un animal tan grande, poder jugar un poco y darle de comer. Buscaba una experiencia parecida a la de los camellos del desierto del Thar en India, pero nada que ver. Antiguamente se dice que habia en Tailandia unos 300000 elefantes), utilizados como maquinaria de obra, los habitantes de la zona se encargaban de protegerlos y cuidarlos de las amenazas de los cazadores. Con la introducción de la maquinaria, esta protección desapareció y acabaron siendo masacrados. Ahora los elefantes simplemente tienen funciones turísticas, dar paseos a turistas y esas cosas. De todas formas siempre es mejor un elefante libre! Y MENUDO ANIMAL MAS INCREIBLE!

Fuimos a darle de comer y a estar un rato con el elefante, y después de picarnos un poco la curiosidad, decidimos dar un pseo por el rio con el elefante. Poco sabíamos que el “paseo” se trata de un baño con el elefante, donde conducido por su maestro ( mahout), te lleva a un rio, se mete contigo y el elefante en el agua, y le hace hacer todos los “truquitos” que le ha enseñado. Entre ellos, tirar al turista al agua, mojarle con la trompa, etc, etc. Personalmente no me gustó mucho la idea de lo que hicimos, y lo que mas pude disfrutar es simplemente estar con el animal. Hubo un momento que el animal hizo un movimiento un poco raro y el mahout comenzó a golpearle con un palo en la cabeza. Aunque el palo tiene un pincho enorme, utilizado como vara de mando, el mahout solo le pegó con el palo, pero aún así nos sentimos un poco mal y decidimos volver hacia el campamento desde donde habíamos salido. Volviendo pensaba un poco confundido, sobre mi opinión real de lo que suponía todo el trato a estos animales. Obviamente prefiero 100% que un elefante sea libre, pero partiendo de la idea de que no lo son, es un poco contradictorio todo el tema de cómo les tratan. Por un lado ves que el mahout le pega con un pincho que da miedo, pero al mismo tiempo tienes que pensar que un elefante solamente tiene 1 mahout en toda su vida. El nuestro tenía 45 años, y había estado con su mahout durante TODA su vida (el mahout tendría unos 60 años), por lo que al mismo tiempo uno piensa que si una persona lleva tanto tiempo con un animal, lo debe querer con todo su corazón, al igual que el elefante a su mahout, y la verdad que se veía que se tenían mucho cariño el  uno al otro. Y qué hace un occidental que no ha visto un elefante en su vida, más que en el zoo, juzgando a un local que lleva 45 años junto a un elefante, del que cuida y vive.
En general Pai fue increible, y con el tiempo pisándome los talones, decidí irme para Chiang Mai. Motivado por otros viajeros, decidí irme a dedo, algo que resultó fácil y barato, ya que a dedo uno no paga nada, y encima de cada 5 coches que hay en Tailandia, 4 son pick-ups, por lo que no resulta tan violento llevar a un extranjero en la parte de atrás de tu camioneta. Me fui a Chiang Mai, con la intención de irme al dia siguiente a Chiang Rai, pero no pude evitar volver a quedarme atascado, y al final tuve que salir el dia 13, el mismo dia que mi Visa terminaba, de camino a Laos, mi siguiente país, y al cual tengo muchísimas ganas de visitar!

Como ya viene siendo habitual en mí, no me gusta hacer resúmenes de países, ya que creo que ni tengo la experiencia como para hablar, ni conozco todas las circunstancias que rodean a cada país y su situación. Lo que si puedo decir es que Tailandia me ha sorprendido por ser un país super evolucionado, en muchísimas ocasiones no podía encontrar diferencias con ningún país de Europa, carreteras asfaltadas, edificios de cemento y en general nada que me señalizara que estaba en Asia. El turismo es masivo en este país, aunque  tengo que tener en cuenta que ni siquiera he estado en la zona más turística del país, el sur, y aún así me pareció masivo. Las ciudades, los transportes y todas las comodidades está preparadas para el turista y resulta DEMASIADO fácil moverse o hacer cosas…tanto que a veces pierde la magia del viaje y sus dificultades, y dejas de sentirte tanto como un viajero, y pasas a sentirte, si o si, como un turista, es inevitable. La gente, al mismo tiempo que son increíblemente simpático, no hacen ni caso de los extranjeros, ya que están tan acostumbrados a verlos que son parte del escenario. Por un lado está muy bien porque no te sientes observado o acosado como te podrías sentir en India o incluso Sri Lanka, y consigues pasar mas desapercibido. Pero al mismo tiempo cuesta UNA BARBARIDAD entrar en la vida de la gente, inmiscuirse en la vida del lugar y de los lugareños, y por lo tanto de nuevo te vuelves a sentir más como un turista observador más que un viajero experimentador. En general puedo decir que me ha gustado muchísimo, pero también debo decir que me esperaba, para bien o para mal, un poco más “original” si se puede utilizar esa palabra en este contexto. MUCHISIMAS GRACIAS TAILANDIA! NOS VEREMOS PRONTO ( EN 3 MESES!!!) CON MI TAILANDIA 2.0!  







Aguas termales 

Pai Canyon


Recogida de Ajos

vistas de las montañas quemadas... sin vista


camino a Sopong

Dia de scooters con Mayra y Cesc

Lod Cave

Lod Cave

Lod Cave

Mayra jugando con una niña local






Aldea cerca de Sopong

Mercado de Sopong



Nico


 






2 comentarios:

  1. lucía rodríguez28 de marzo de 2012, 8:58

    qué maravilla de historias y fotografías. me encanta que sigas de viaje....... te mando un beso gigante. lu

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  2. lu!! donde estas?? te tengo perdida y no tengo forma de localizarte! como te encuentro?

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