BARRA DE PESTAÑAS

11 nov. 2011

31 de Octubre – Varanasi, Estado de Uttar Pradesh. INDIA.


El 31 fuimos a desayunar prontito para ponernos en movimiento rápidamente, queríamos salir a dar una vuelta y el dia anterior se nos había hecho de noche demasiado pronto, por lo que nos volvimos antes de lo esperado, de noche no hay luces casi en la ciudad y es difícil ver nada. Pero problema técnico del que no iba a poder escapar, una de las grandes cosas de este viaje es sacar fotos, poder no solo ver, pero retratar también lo que veo. Pero las baterías no se recargan solas, y tuve que volver al hotel durante 1 hora para recargarlas, mientras un poquito de música y rato agradable con los músicos que salian de sus habitaciones a ratos para tomar un descanso de sus practicas. Vuelta a la acción y volvimos hacia los ghats, comenzamos a subir caminando hacia la zona de los primeros ghats, sobre todo la misión era llegar a la zona del Main Ghat y Manikarnika Ghat, ver el Varanasi de verdad, ya que daba la impresión de que estábamos un poco alejados de todo el cotarro de la ciudad.  Subimos caminando, cada uno de los ghats era distinto, distintas formas, colores e historia deteriorados por el tiempo la mayoría de ellos y sobretodo llenos de barro. Nos paramos a ver un temploy nos sentamos al lado de un señor mayor, obviamente empezamos a hablar con él y nos comentó que todos los años el Ganges sube una media de unos 5 o 6 metros en comparación con la altura que tenían cuando estábamos ahí, calculando un poco, eso quería decir que los ghats enteros se enterraban durante la época después del invierno y del monzon, para re-descubrirse durante unos meses al año, cada año tenían que volver a limpiar los ghats del barro que se quedaba ahí estancado tras haber formado parte del fondo del rio, y así todos los años. Eso explicaba la cantidad de gente con mangueras en los ghats, y porqué quitaban el barro que había. Nos contó incluso que en el año 78 el rio subió muchísimos metros mas, en el lado de la ciudad de Varanasi se inundaron muchas de las casas que están pegadas al rio; en el otro lado del rio, al ser mucho mas llano y menos escarpado que la zona de la ciudad de Varanasi, murieron cientos de personas. Miramos al otro lado del rio, y pudimos comprobar la llaneza del terreno, y como el barro que había dejado el rio se convertía en terreno fértil para plantar las verduras  y frutas de la época, por lo menos hasta que el rio volviera a subir. Seguimos caminando y por sorpresa a lo lejos vimos una hoguera, sin saber exactamente lo que era, pero temiéndonos de que si supiéramos ( el crematorio) seguimos caminando. Al rodear el ghat anterior, lleno de barro y con gente limpiando, llegamos por sorpresa a la hoguera. La hoguera ya no era solo una, pero 7 distintas, y un monton de gente de blanco alrededor. Sin duda era el sitio que nos temiamos, el burning ghat, crematorio de Varanasi, eso si, no era el principal, sino uno pequeño que había en el camino.  Me quedé bastante impresionado al observar que dentro de una de las hogueras, y envueltas en una maya blanca, salían lo que parecían las piernas de una persona, efectivamente, lo eran, observé un poco más y pude ver que en todas las hogueras pasaba lo mismo, sin lugar a dudas estaba en un crematorio. Nos quedamos callados, en silencio mientras observábamos todo los rituales, obviamente uno viene y por mucho que haya leído o le hayan contado, no acaba de entender lo que de verdad está viendo. Tengo que decir que, muy a mi sorpresa, mi reacción fue bastante mejor de lo que esperaba. Es cierto que esperaba derrumbarme ahí en medio, viendo semejante imagen y entendiendo lo que significa tener que perder a un ser querido, pero el ambiente, por mucho que fuera lúgubre, no invitaba a ello, y sin duda no me impresionó tantísimo como esperaba que me impresionara, por lo menos no en el instante. Pensando en ello luego, me doy cuenta de que es difícil hacerse a la idea de lo que realmente estas viendo en el momento, y siempre es necesario un tiempo de reflexión para interiorizar el momento. Estando ahí, se nos acercó de repente un tio con no muy buena pinta, como siempre empezamos por no hacerle ni caso pensando que quería timarnos o vendernos algo, pero empezó a decirnos que trabajaba ahí, y empezó a explicarnos temas del ritual funerario. Nos explicó quienes mueren ahí, porqué son quemados y los colores que significaba cada cosa, nos explicó que la gente que son asesinos o ladrones, sadús u hombres santos, niños, suicidas y aquellos que han muerto por mordedura de serpiente no son incinerados, sino que son atados a una piedra y enviados al fondo del rio, ya que son forzados a volver a la vida y seguir en el ciclo de reencarnaciones, pero para reencarnarse en otra especie. El tio siguió explicándonos y de repente soltó que trabajaba en un hospicio para niños huérfanos y enfermos, donde recolectaban dinero  de donaciones para pagar la madera, incluso te indicaba donde estaba el centro, señalando con el dedo,  y repetía hasta la saciedad que él no era un guía, que trabajaba ahí y que ayudaba a que la gente entendiera el proceso. El tio estuvo con nosotros unos 25 minutos explicándonos absolutamente todo de lo que estábamos viendo, lo que tienen que hacer los familiares, cuanto tiempo tarda un muerto en calcinarse, cuanta madera es necesaria, porque no había tanto olor a carne… Lo del olor si es algo que me impresionó, me esperaba que hubiera un olor a carne o pollo demasiado fuerte como para soportar, pero nos contó que utilizan restos de madera de sándalo, que mata el olor, junto con la madera de mango, que al ser muy resinosa no deja liberar los olores del cuerpo humano. Nos acercó a 1 metro de un par de hogueras que estaban a punto de ser encendidas, y de fondo se oían las canciones de otra familia mas, que traía a su ser querido para incinerar. Llegó el momento del final de la explicación, y el tipo comenzó a repetir el tema de la donación, antes de eso había dicho un par de cosas y su forma de ser no acabaron de darme buena espina, y le di solamente 5 rupias, básicamente nada, el tio me lo devolvió un poco enfadado, diciéndome que tenia que entender que el kilo de madera costaba unas 150 rupias, y se necesitaban unos 15 kilos para incinerar a una persona. Algo no había bien en el tio, pero puestos a arriesgarme pensé que después de toda la explicación se merecía algo, obviamente no me creía la historia del orfanato ni los enfermos, pero ya solo por la explicación, a modo guía, me había valido, por lo que le di 20 rupias… un poco mas, pero aun asi, nada. El tio se cabreó y me dijo que no tenia corazón, pero le dije que no podía darle mas y que no iba a acompañarle a ningún orfanato, cosa que insistía mucho en que hiciera. Alon le dio 50 rupias y nos fuimos por nuestro camino, el tio un poco enfadado se fue. A los pocos metros nos paró un señor, preguntándonos si le habíamos dado algo, y diciéndonos que era un timador, que lo único que hace con ese dinero es gastárselo en alcohol y drogas, y que era un maleante, le dijimos lo que le habíamos dado pero el buen hombre nos dijo que ni nos preocuparamos, que esa cantidad de dinero no era importante. Nos contó que conoció una vez a unos que le habían dado 1500 rupias de primeras, por lo que nos sentimos menos tontos de lo que ya nos sentíamos.
Seguimos caminando por los ghats hacia el main ghat, comentando un poco la jugada del cabron que nos habíamos cruzado y sobre todo impresionados por como quemaban los cuerpos, y como no dejaban de entrar nuevos cuerpos para ser cremados.  Nos paramos en un pequeño banquito que había, y mientras hablábamos y descansábamos un poco las piernas observé en el agua un objeto más grande de lo normal, algo que parecía como una boya bastante grande, luego pensé que era una montaña de basura, y luego cogí la cámara con el zoom, y pude observar lo que era (lo siento de antemano por lo desagradable de la foto, pero me veo en la obligación de tener que enseñar lo que vi, esta es la realidad).
Al rato de verlo, y bastante aturdidos por la escena seguimos caminando hacia el Main Ghat, el main ghat era enorme muchísima gente en las orillas del Ganges dándose su baño diario, las mujeres tapándose como podían con sus sarees al mismo tiempo que se bañaban, lavándose los dientes  y el pelo, al lado de gente que esta haciendo sus poojas (ofrendas), rezando, o simplemente bebiendo agua. Una escena super bonita la verdad, esto se empezaba a sentir un poco más como la India que tantas veces había visto en documentales o fotos.
Nos quedamos un rato en el Main ghat, observando a la gente y sus tradiciones, los babas dando vueltas por ahí, niños vendiendo barquitos de hojas con flores y una vela para las poojas, vendedores de artículos inútiles, y como no, boat? Si algo me impresionó del camino en general, es que durante TODO el rato se nos acercaba gente, muchos de ellos para saber como nos llamábamos, de donde veníamos y que hacíamos en Varanasi o si nos gustaba su ciudad, otros muchísimos más para ofrecernos droga, artículos inútiles, o aquellos hombres que siempre te esperan hasta que pases a su lado, para gritarte, Boat? (Barco?) y es que aquí el transporte entre zonas de la ciudad en barco es igual que los Rickshaws, pero 20 veces más caro. Incluso aquel que comienza preguntándote por tu vida, te pregunta si conoces bien Varanasi, y cuando le dices que no mucho, te contesta, BOAT? Y si dices que no…pues luego empieza a ofrecerte todo tipo de drogas, vamos, un todo en uno. Marihuana, charas, y hasta opio forman parte de la mayoría de menús de oferta, mientras que algún loco más te ofrece cocaína y extasis. Varanasi, al ser la ciudad de Shiva, permite a los locales fumar marihuana libremente. El estado tiene unas tiendas oficiales en las que venden un producto que se llama Bhang, al parecer es una mezcla de marihuanas y algún químico en dosis altas puede producir alucinaciones, pero en dosis bajas solamente es un estupefaciente, el bhang se come. Estas tiendas también venden marihuana y opio libremente a quien venga a comprarlo, todo con la calidad y el control del gobierno, por lo que esta gente simplemente le ofrece al extranjero todo al triple de precio de lo que lo consiguen ellos en las tiendas oficiales del gobierno.


Pasamos el Main ghat y llegamos a Manikarnika ghat, el ghat crematorio de verdad, y aquí no había solo 7 hogueras, sino que había unas 15 o 20 facilmente, el olor a carne era fuerte de verdad, pero después de haber visto el cuerpo flotando y el crematorio anterior no me impactaron ni la mitad de lo que me pudiera haber impactado. Se nos acercó otro tipo, contándonos la misma historia del orfanato y la madera, y le dijimos que por favor se fuera, que estábamos en un sitio sagrado y que no era de agrado estar intentando timarle a alguien en semejante sitio, el tipo se dio la vuelta y se fue, entendiendo que sabíamos a la perfección la finalidad de su actuación.  Seguimos por la orilla del rio hasta que llegamos a un mini templo bastante bonito, era casi ya el final del camino por los ghats, o eso pensábamos, por lo que nos salimos y nos quedamos en la plazita que había, vimos que había otro templo muy parecido, pero enterrado en el barro sobresaliendo del agua a media altura, esperando a que la bajada total del Ganges lo sacara a la superficie de nuevo.  Ambos tenían unos 600 años, pero el que estaba enterrado parecía básicamente nuevo, es como si el agua lo ayudara a preservarse mejor, en vez de al revés.Nos fuimos por las callejuelas de la ciudad, la ciudad se sentía realmente medieval en este punto, callejuelas estrechas, aguas a los lados del camino, de repente un chorro de agua que nos cae justo delante, olor bastante fuerte y malo constante, todos los condimentos para sentirse de lleno en la Edad Media. Las calles eran chulísimas, laberintos que se entremezclaban, y miles de tiendecitas al estilo indio, sin puertas ni pared frontal, con el dependiente sentado en el suelo, y sus chancletas en la calle.  Cada tanto, pasaba un séquito de gente bajando rápidamente hacia Manikarnika Ghat, portando un cuerpo y cantando el mantra funerario, vimos pasar unos 5 o 6 cuerpos en menos de 20 minutos, blanco para hombre, rojo y dorado para las mujeres.  Las mujeres no son permitidas en la zona de crematorio, la explicación que nos dió el timador es que antiguamente pasaba que las mujeres se quedaban tiradas al lado del fuego después de que sus maridos o padres murieran, esperando a morir ellas también ya que su vida no tenia sentido sin sus maridos, otra explicación que nos contaron es porque durante más de una vez alguna mujer se tiró encima del fuego para morir calcinada con su pareja. A salir de ahí pasamos por el blue Lassi, un sitio que hace bastidos de yogur (lassi) de sabores al estilo tradicional, muy famoso el sitio y caro también por cierto, pero merecía la pena la ocasión. Se vé que al dependiente le tienen que sacar muchas fotos porque se tiene la pose super preparada. 










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