BARRA DE PESTAÑAS

12 nov. 2011

4- 5 Noviembre, Orchha, Madhya Pradesh.India






Guiado por lo que me habían dicho los coreanos y lo que ponía la Lonely Planet, decidí tomar rumbo a Orchha, pero para ello tocaba sacrificarse un poquito, a las 6:30 sonaba el despertador, era hora de irse, recoger a los koreanos a las 7 en su hotel y coger el autobús a las 8 desde la estación de trenes. Nos montamos en el autobús, y me tocó al lado de una chica alemana llamada Maria, me comentó que iba a Jhansi para coger un tren hacia el este de India, iba a ver a una amiga que se conocía de Mongolia…obviamente dió mucha conversación el tema.  Me comentó que su tren salía a las 19:30, y la llegada a Orchha eran las 12 de la mañana, por lo que a la 12:30 estaría en la estación de tren esperando durante 5 horazas, le comenté que se viniera con nosotros a Orchha para no estar todo el dia sola en la estación esperando, y hasta que no llegamos a Orchha no se decidió del todo. Llegamos y nos alojamos en un guest house del centro, 3 habitaciones, a 120 rupias la habitación, SUPER MEGA REGATEADA DE UN SERVIDOR, salía a 40 rupias por barba la noche, ya que eramos 9 personas para compartir habitaciones, 8 koreanos y yo. El tio me pedia por favor que no le dijéramos nada a nadie del precio, sobre todo a los otros alojados, tenia que ir en serio porque me lo repitió 5 veces, y vino a mi cuarto otra vez mas para repetírmelo por ultima vez. 
Orchha de primeras tengo que decir que es ESPECTACULAR, el pueblo en sí es muy pequeño, pero tiene unos pedazo de templos y un castillo en un islote del rio Betwa reinando el paisaje, realmente una postal increíble. Puedo decir sin pelos en la lengua que es probablemente el sitio que más me ha gustado de todo India por ahora, y se lo recomiendo a cualquier persona que venga a visitar este maravilloso país. Palacios del siglo XVII, XVIII, el único templo hinduista en el que se venera a Rama como rey, chhatris o cenotafios  del siglo XVIII, y todo como digo en un entorno idílico. La gente es probablemente de lo más simpática que me he encontrado hasta ahora en India, comparable con Leh y Manali, y se respira una tranquilidad digna de disfrutar en este ajetreado país. 
Nos fuimos a comer sin ser acosados por ningún vendendor, MILAGRO, cuando llegamos al final de la calle nos empezamos a abrazar de felicidad, los koreanos que he conocido son gente super simpatica y divertida, y la verdad que me ando riendo todo el rato con ellos, son gente muy honesta y directa. Cenamos en un sitio donde el dueño decía tener el mejor thali de todo India, aunque debo discrepar ( el thali es un plato combinado, servido normalmente en una bandeja de plata, lleva arroz, dhal, que son alguna legumbre preparad con especias, normalmente 2 tipos de subjis, platos de verdura preparada con especias, y 2 o 4 chapatis, el pan indio, normalmente también los thalis llevan re-fill gratuito, calidad precio, el mejor plato de todos). Maria venia con nosotros un poco estresada porque quería que le diera tiempo a ver por lo menos algo de Orchha, asi que comimos y nos subimos para el castillo, que estaba al cruzar el rio, delante del restaurante.
Al llegar a la puerta vimos que había que pagar una entrada, y le pregunté a unas señoras españolas que bajaban si merecía la pena pagarla. Me dijeron que si, pero aún asi quería por lo menos ver la parte de fuera antes de decidirme del todo. Se me acercó un vigilante y me preguntó si teníamos ticket, le dije que no, pero le pedí por activa y por pasiva que por favor nos dejara entrar, la entrada eran 250 rupias, mas 30 rupias para sacar fotos. Despues de mucho insistirle me ofreció la posibilidad de llevarnos a todos por la parte de atrás, meternos dentro del castillo y dejarnos sacar fotos y ver todo si le pagamos cada uno 100 rupias a él. Aceptamos con la condición de pagarle al final, y ahí que fuimos. Le seguimos y nos llevo a todos los edificios que había que ver, como si tuviera ya un recorrido planeado en caso de “emergencia turística,” nos pidió que le esperáramos en la puerta de atrás, que iba a entrar a hablar con su amigo a ver si nos dejaba pasar, y entramos. El castillo era bastante espectacular, y las vistas que tenia incluso mejores, la arquitectura era realmente bella y la situación era idílica. Después de todo el paseo le pagamos su dinero y nos fuimos por nuestro camino, con un saco de fotos cada uno y una visita a precio reducido. Cuando acabamos ya era tardecito, Maria cogió sus cosas y un rickshaw que le llevó hasta la estación de trenes de Jhansi, y nosotros nos fuimos a cenar para luego quedarnos completamente tirados en los cuartos, destrozados por la cantidad de viajes y movimiento que habíamos sufrido las últimas 48 horas. Luego cenamos y una de las koreanas y yo nos acercamos a ver la pooja diaria en el templo de rama, el único templo que hoy en dia esta en uso en Orchha. Sorprendentemente el policía nos dejó pasar, sabiendo que no eramos hinduistas.  Al salir, un apelotonamiento masivo de gente se formaba  en una especie de estructura metalica cuadrada, nos acercamos para ver que era, y vimos que estaban sirviendo comida a la gente gratis, sirviéndola en la plaza del pueblo para aquellos que la necesitaran, preguntamos a un par de personas que quien la daba, para saber quien estaba detrás de semejante obra, pero nadie nos supo contestar, por lo que nos volvimos al hostal y a dormir. 

5 de Noviembre – Orchha, Madhya Pradesh. India.
La mañana comenzó tranquila, estaba en un sitio que me gustaba, una ciudad tranquila, bonita y con gente maravillosa, y sobre todo después de los sitios donde había estado antes y como me sentía, era un buen sitio para tomarse un dia tranquilo. Estuve por la mañana en el guest house actualizando un poco los posts del blog, tengo que pedir perdón a todos por el retraso en la actualización del blog últimamente, pero entre el retraso que he llevado en fotos y el hecho de no poder encontrar sitios con conexión a internet decente me han ido retrasando un monton, PERDON!





Al salir se me acercó un chavalin que llevaba un panfleto sin tapas y con fotos, decía ser de Orchha el panfleto por lo que lo cogi y empecé a leer, CHARLEROI, ponía en grande, obviamente no parecía de la zona. Le seguí la bola y empecé a hacerme el sorprendido, el chaval se iba emocionando , le pregunto, “ es tuyo? Lo has hecho tu?” y ya el chavalin vió la posibilidad de colármela… “ yes sir, yes sir, mine, i do” le miré con cara rara y ya en tono de broma le digo que me parece que me esta mintiendo un poco, se comenzó a reir como al que le han pillado la mentirijilla del dia. Me siguió un rato hasta otro templo que había, seguía ofreciéndome el mismo panfleto… yo ya me reia y le hablaba de otras cosas. En un momento dado, ya cuando le estoy dando mi pequeña charla moral al chaval de cómo debería intentar ser honesto y buena gente ( lo siento, me tocaba hacerlo), me saca unos dibujos hechos por él. Cada uno con motivos completamente hindúes y con dibujos de dioses, simbolos que veía en templos y en libros, animales, etc. Todo hecho a mano por él, con mucho cariño y mucho amor. Me encantó que tuviera algo asi para vender, por lo que le motivé a que siguiera sacando dibujos y me enseñara todo, al final le compré uno. Y le pedí que me lo firmara inmediatamente ( 3 firmas seguidas). El chaval parecía el mas contento del mundo, encantado porque había vendido una de sus piezas. Cuando salimos del templito, el chaval siempre a mi lado, comenzó a insistir en que fuera a su casa, que quería invitarme a Chai y Chapati.  He de admitir que por un momento me entró la paranoia del turista, después de tanta gente intentando liártela, acabas siendo un poco desconfiado de todos. Me insistió mil veces que fuera a su casa por favor, y sin soltarme la mano, alejándome del grupo de coreanos,  le seguí. Entramos en su casa y todo el mundo encantador, los padres, los amigos, un pueblo en el que no era normal ver a los turistas, de repente entraba uno hasta la cocina. Me sentó en la cama del cuarto donde vivian 5 personas, un cuarto como el que tengo yo en el guesthouse para 3 niños y los padres, un poco ajustado. 

Me sentaron y Rahul, el chavalin, me ofreció chapati y chai, pero vi la cara de la madre cuando me ofreció y vi que no tenia ninguna gana de cocinar nada…por lo que amablemente le dije que estaba llenísimo y me tenia que ir. Me quede un ratito ahí intentando hablar con ellos, el nivel de comunicación es básico, y la madre no tardó en sacarme una bolsa de pulseras para vender. No tenia dinero y no compré nada. Al rato me fui muy contento, tenia que llegar a tiempo a los Chathris, unos mausoleos de los siglos XVII y XVIII.





Sali del pueblo y bajé caminando bastante rápido hasta el pueblo de Orchha, se me hacía de noche y tenia que verlo, ya que nos íbamos a ir al dia siguiente hacia Agra. En el camino me paró un tio en una moto. Resultó que iba a trabajar a un hotel al lado de los chathris por lo que le pedí que me acercara, me dejó en la parte de atrás, me recomendó que caminara hasta el rio antes de que se bajara el sol. Le hice caso y me bajé hasta el rio, increíble sitio, con unos rapidos y el sol de tarde dando en los edificios, rodee rápidamente todo el complejo de chathris y fui a la verja principal. El guarda me decía que llevaba cerrado desde las 5, pero que por 50 rupias me la abría a mí. No tenia ni un duro, y le enseñé la cartera para demostrárselo, pero al final, por la insistencia de un tipo que se parecía a Ghandi, el seguridad cedió y me dejó pasar. Corriendo de uno a otro, viéndolos y emocionado por lo que estaba viendo. Cada uno de los edificios es un mausoleo, que aunque no albergan ningún cuerpo, son la representación de cada persona para la que están hechos. Todos ellos datan de alrededor del siglo XVIII. La piedra relucía rojiza ocre del sol de tarde, me subí a lo alto de una de ellas para ver el rio Betwa, buenísima la vista. Daba gusto estar ahí en lo alto, y poder imaginarse al mismo tiempo los años dorados de todas estas zonas, tenia que ser increíble. Volví hacia el pueblo donde me junté a los coreanos para cenar. Rapidamente volvimos al guest house para irnos a dormir, saliamos al dia siguiente hacia las 5, coger el primer tren hacia Agra y dividirnos ahí todos. 

2 comentarios:

  1. Hola Diego!

    Me ha encantado la historia de Rahul, el niño artista! Que casualidad que se llamase asi! Jijiji... Espero que tengas mas experiencias como esta. La gente de India tiene que ser fascinante!

    Cuidate mucho y come mas que los padres te ven muy delgado.... Sigues sano al 100%?

    Besitos

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  2. Estimado viajero!!

    Me han impresionado muchísimo tus fotos! Pero sobre todo, los relatos que cuentas, y las historias, son realmente curiosas!! Me ha chiflado el relato del niño que está dibujando. Pero, sobre todo, me he reído mucho leyendo sobre el modo en que os librasteis de pagar toda la entrada al castillo de Orchha y aún así tuvisteis visita guiada con fotos y todo, Estoy segura de que allí es todo así... Según las fotos que has publicado y la descripción, el castillo parece bastante impresionante y estoy segura de que mereció la pena hacer caso a esas turistas españolas y verlo por dentro!!
    Me ha encantado visitar tu blog, es realmente fantástico! Un abrazo y que sigas disfrutando del viaje!!

    R.

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